jueves, 12 de abril de 2007

No soporto de los otros...

Me cuesta aceptar que algunas personas son como son. Creo que hay que hacerlo, en vez de juzgarlas pero todavía tengo un largo trecho para conseguirlo. Aún así algo he conseguido con el tiempo y creo que ya no juzgo tan a la ligera, critico menos y me dejo afectar menos por las actitudes/opiniones/caracteres/hechos.... de los demas.

Lista de cosas que observo en los demás y no me gustan:

- Interrumpir a otro cuando está contando algo para pasar a explicar que a él/ella le pasó algo parecido

- Llamar a los hijos/pareja cada poco para preguntar qué hacen, qué han comido, qué han hecho, y para preguntar en general

- Poner verde a alguien para automaticamente ponerle buena cara cuando aparece (o llama por telefono, aunque en tal caso no ponen buena cara sino "buena voz")

- Preguntar enseguida a otro cómo se hace determinada cosa sin ni siquiera intentar resolverlo por su cuenta

- Poner excusas en vez de ofrecer razones o simplemente decir "no quiero"

- Quejarse para luego no hacer nada más, como si la simple queja ya fuera suficiente

- Una variante de la anterior. Quejarse ante quien no puede solucionar nada pero callarse ante quien sí puede ayudar a resolver.

- No asumir las consecuencias de sus propias acciones mediante excusas, pretextos, mentiras o simple inconsciencia

Hay otras cosas menores, pero estas son las principales (creo)

Sobre las diferencias entre excusas, pretextos y razones, esto es esclarecedor

martes, 10 de abril de 2007

Buscar

Un maestro sufí había perdido la llave de su casa y la buscaba en el césped que estaba delante de la puerta. Se puso a cuatro patas y empezó a deslizar los dedos entre las briznas de hierba. Algunos discípulos suyos pasaron por allí y le preguntaron:

"Maestro ¿qué haces?.
El contestó: "He perdido la llave de mi casa".
Dijeron ¿Quieres que te ayudemos?.
Respondió: "por supuesto, os agradeceré".

Y se pusieron a cuatro patas a buscar entre la hierba. Cuando empezó a hacer calor, uno de los discípulos más inteligentes preguntó:

"Maestro, ¿tienes idea de dónde has perdido la llave?
El maestro respondió: "Sí. La he perdido dentro de la casa".
A lo cual dijeron ellos: "Entonces ¿por qué la estamos buscando aquí afuera?".
Y él contesto: "Es que aquí hay mas luz"

Este cuento tiene diversas versiones, pero el fundamento de todas es el mismo. Es más fácil buscar lo que se necesita en el lugar más cómodo, y no en el más adecuado. Creo que no hacen falta más comentarios.



Seguro que hay más cuentos sufíes en otras ocasiones.